Problemas de vejiga, cistitis: ¿cómo tratar los síntomas persistentes?

En los últimos años, los trastornos del tracto urinario se han convertido en uno de los problemas de salud más comunes. Afectan a un número creciente de personas, tanto jóvenes como mayores, y repercuten negativamente en su calidad de vida. Aunque el tema de los problemas de vejiga suele tratarse como un tabú, no hay que subestimarlo. La salud de las vías urinarias es vital para el funcionamiento de todo el organismo. Las infecciones urinarias no tratadas pueden provocar complicaciones peligrosas. Los problemas recurrentes de las vías urinarias también empeoran considerablemente la comodidad de vida y se hacen cada vez más persistentes, por lo que merece la pena eliminarlos cuanto antes. Averigüe cuáles son las molestias más frecuentes de las vías urinarias, cómo se manifiestan, por qué se producen y cómo combatirlas eficazmente.

Catarro vesical, incontinencia, uretritis: ¿cuáles son las afecciones más frecuentes de las vías urinarias?

 El urólogo sostiene un gráfico con la vejiga

La función principal del aparato ur inario es la producción, el almacenamiento y la excreción de orina, con la que se eliminan del organismo los productos de desecho innecesarios. La orina se produce en los riñones, luego viaja por los uréteres hasta la vejiga, donde se almacena durante algún tiempo antes de ser excretada a través de la uretra durante la micción.

En condiciones normales, el tracto urinario por encima del esfínter vesical es estéril y está libre de microorganismos. En ocasiones, sin embargo, los microorganismos nocivos penetran profundamente en el tracto urinario y se multiplican, provocando inflamación y una serie de síntomas molestos.

Las afecciones más frecuentes de las vías urinarias son

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  • Cistitis – la dolencia más común relacionada con el tracto urinario, normalmente causadaSuele estar causada por la bacteria E. coli y se manifiesta principalmente por una presión constante en la vejiga, sensación de quemazón al orinar y micción frecuente.
  • Uretritis: se produce como consecuencia de una infección y sus principales síntomas son picor en la salida de la uretra, micción frecuente y secreción o pérdidas por la uretra.
  • Cálculos renales – se manifiestan principalmente por un dolor repentino, agudo e intenso en la espalda, sus causas se deben principalmente a beber muy poco líquido, a un exceso de oxalatos y purinas en la dieta y a una alimentación rica en proteínas.
  • Incontinencia urinaria – puede estar causada por debilidad de los músculos del suelo pélvico, infecciones del tracto urinario, partos anteriores, traumatismos, trastornos psiquiátricos y otros factores.
  • Nefritis – un problema de salud grave, generalmente causado por una infección y que se manifiesta por fiebre, dolor lumbar, escalofríos, náuseas, vómitos.

Con mucho, el más común de los problemas mencionados es la cistitis. Dado que la orina se almacena en la vejiga (y a veces incluso se aloja en ella), este órgano es un lugar donde los microorganismos se multiplican fácilmente y desarrollan infecciones.

Por lo tanto, para prevenir los problemas de vejiga, una de las medidas básicas es no permitir que la orina permanezca en la vejiga durante mucho tiempo. También es aconsejable beber mucho líquido o diuréticos para eliminar sistemáticamente los agentes patógenos y limpiar el propio tracto urinario.

Causas de la cistitis

Las infecciones urinarias pueden deberse a diversos factores, pero en la mayoría de los casos se producen como consecuencia de una invasión microbiana. La más común es la bacteria Escherichia coli (bacilo fecal). Se encuentra de forma natural en el intestino grueso humano. Cuando la bacteria se transfiere de la zona anal a la uretra, puede desarrollarse una infección.

Como muestran las estadísticas, la inflamación de las vías urinarias afecta con más frecuencia a las mujeres que a los hombres. ¿A qué se debe? Tiene que ver con las condiciones anatómicas. En las mujeres, la uretra es más corta que en los hombres, y la vagina y el ano están muy cerca del orificio uretral, lo que facilita la entrada de gérmenes en las vías urinarias.

En los hombres, el riesgo de desarrollar cistitis aumenta a partir de los 50-60 años, lo que está relacionado con el crecimiento de la próstata. En las mujeres, el riesgo de problemas de vejiga aumenta tras la menopausia debido a la reducción de los niveles de estrógenos y a la alteración de la composición de la flora bacteriana de la mucosa vaginal.

Cuáles son las causas más frecuentes de los problemas de vejiga y los principales factores de riesgo:

  • E.coli infección bacteriana,
  • infección bacteriana: Staphylococcus aureus, Enterococcus spp., Klebsiella pneumoniae, Proteus mirabilis, Pseudomonas aeruginosa,
  • infección por determinados tipos de virus y hongos,
  • enfermedades de la próstata (glándula prostática) en los hombres,
  • partos múltiples,
  • menopausia,
  • anomalías de los órganos reproductores,
  • presencia de un catéter,
  • uso de productos vaginales,
  • otras enfermedades (por ejemplo, diabetes, urolitiasis),
  • uso de determinados medicamentos (por ejemplo, antibióticos, esteroides, inmunosupresores),
  • falta de higiene adecuada,
  • estreñimiento frecuente,
  • frío intenso, congelación,
  • obesidad,
  • inmunidad debilitada,
  • edad avanzada.

Síntomas más frecuentes de infección urinaria, diagnóstico de cistitis

 hombre con dolor de vejiga

Los molestos síntomas del tracto urinario son un mensaje que nos indica la existencia de un problema en la vejiga. Señala la necesidad de una intervención urgente. Recuerde que una cistitis subestimada puede convertirse en un problema de salud más grave. A continuación se resumen los síntomas más frecuentes que pueden indicar una infección del tracto urinario inferior:

  • dolor al orinar (en la zona de la uretra) – dolor, molestias, picor o ardor al orinar son los síntomas más comúnmente observados de una inflamación continua en el tracto urinario inferior,
  • ganas frecuentes de orinar – sensación de necesidad constante de orinar incluso con una ingesta de líquidos pequeña o moderada,
  • Pequeñas cantidades de orina frecuentes: ganas repentinas y fuertes de orinar y visitas frecuentes al baño que sólo dejan pasar una pequeña cantidad de orina cada vez,
  • hematuria: la presencia de sangre visible en la orina puede ser síntoma de problemas de vejiga, cálculos renales o incluso afecciones más graves como el cáncer,
  • incontinencia urinaria, problema para controlar el flujo de orina desde la uretra, pérdidas de orina,
  • orina turbia,
  • olor acre de la orina,
  • deterioro del estado de ánimo,
  • irritabilidad,
  • dolor lumbar (dolor en la parte baja de la espalda, en la zona de los riñones),
  • dolor durante las relaciones sexuales,
  • dolor constante o frecuente en el bajo vientre o en la región pélvica.

Infecciones urinarias – tratamiento, investigaciones

Las infecciones urinarias requieren un diagnóstico precoz y un tratamiento eficaz, ya que de lo contrario pueden reaparecer y dar lugar a complicaciones. El proceso de diagnóstico suele comenzar con una entrevista exhaustiva con el paciente y el análisis de los síntomas característicos, seguidos de análisis de orina si es necesario.

El diagnóstico de la cistitis suele seguir varios pasos:

  1. Historia clínica y exploración física: el médico entrevista al paciente sobre su estado y síntomas, y a continuación procede a evaluar el abdomen, palpar y explorar las regiones abdominal y renal, lo que suele permitir establecer un diagnóstico preliminar.
  2. Análisis de orina (examen general y urocultivo): se somete una muestra de orina a análisis de laboratorio. La información sobre la presencia de bacterias, virus, proteínas, glóbulos blancos y rojos o sustancias inflamatorias permite determinar el tipo y la gravedad de la infección y seleccionar el tratamiento adecuado.
  3. Pruebas de imagen: en algunos casos, sobre todo si las infecciones son recurrentes o hay síntomas graves, el médico puede recomendar pruebas de imagen como la tomografía computarizada (TC), la cistoscopia, la pielografía, la uretrografía o la ecografía (USG) para evaluar el estado de los órganos urinarios.

El tratamiento de la cistitis suele basarse en la terapia antibiótica, ya que la mayoría de las infecciones son bacterianas.

Medicamentos administrados para los problemas de vejiga

  1. Antibióticos: en el caso de las infecciones bacterianas, los antibióticos son el principal remedio que permite la rápida extinción de la infección. El médico selecciona antibióticos específicos en función de la cepa bacteriana presente en la orina (basándose en los resultados del urocultivo).
  2. Antifúngicos o antivirales: se utilizan cuando los responsables de la infección son hongos o virus.
  3. Analgésicos, antiinflamatorios, antipiréticos – para aliviar el dolor y las molestias de la cistitis y normalizar la temperatura corporal, se utilizan analgésicos como el paracetamol o antiinflamatorios no esteroideos (AINE) como el ibuprofeno, el naproxeno o el ácido acetilsalicílico.
  4. Antiespasmódicos – en caso de espasmos graves de la vejiga y dificultad para orinar, se recomiendan antiespasmódicos para reducir la tensión muscular en las vías urinarias y aliviar así los molestos síntomas.
  5. Diuréticos – aumentan la producción de orina y la frecuencia de la micción, lo que ayuda a eliminar de forma más eficaz y rápida los microorganismos nocivos responsables de las infecciones urinarias.

Infecciones urinarias: complicaciones

Teniendo en cuenta el riesgo de complicaciones peligrosas de las infecciones urinarias, es extremadamente importante un diagnóstico precoz y la aplicación de un tratamiento eficaz. Descuidar estos problemas puede acarrear consecuencias graves y duraderas, por lo que es importante consultar a un médico ante los primeros síntomas.

¿Cuáles pueden ser las complicaciones de las infecciones urinarias no tratadas?

  • Transmisión a los riñones – ignorar los síntomas de una infección de vejiga puede provocar su transmisión a los riñones, lo que a su vez puede causar una peligrosa pielonefritis.
  • Infecciones recurrentes – las personas que sufren infecciones urinarias recurrentes pueden experimentar molestias crónicas, así como un mayor riesgo de padecer afecciones más graves, como infecciones renales.
  • Cálculos renales: una complicación de las infecciones urinarias crónicas pueden ser los cálculos renales. La formación de cálculos está asociada a la conversión de sales minerales en los tejidos renales.
  • Propagación a la próstata: en el caso de los hombres, las infecciones urinarias pueden provocar prostatitis, un problema de salud doloroso y potencialmente grave.
  • Incontinencia urinaria: en algunas personas, las infecciones urinarias pueden debilitar los músculos del suelo pélvico, lo que a su vez puede provocar incontinencia urinaria.
  • Riesgo de urosepsis – en casos extremos, especialmente cuando la infección no se controla adecuadamente, existe el riesgo de desarrollar urosepsis, una afección potencialmente mortal que se produce cuando las bacterias penetran en el torrente sanguíneo.
  • Colitis: en ocasiones, las infecciones urinarias pueden extenderse a la zona del colon, lo que puede provocar colitis y afecciones asociadas como diarrea y dolor abdominal intenso.
  • Mayor riesgo de pielonefrosis, abscesos renales, abscesos perinéfricos e insuficiencia renal.

Prevención de la inflamación de las vías urinarias. ¿Qué se puede hacer para evitar los problemas de vejiga?

Para reducir al mínimo la probabilidad de desarrollar una infección urinaria, conviene poner en práctica estos consejos:

  • bebe mucho líquido
  • cuando sientas presión en la vejiga, ve al baño inmediatamente, no retengas la orina,
  • lávate los genitales al menos una vez al día, utiliza un líquido especial para la higiene íntima,
  • vacía la vejiga después de mantener relaciones sexuales,
  • durante la menstruación cámbiate los tampones o compresas con suficiente frecuencia,
  • utiliza el sentido de delante hacia atrás, no al revés,
  • no permita que su cuerpo se enfríe, vístase adecuadamente en invierno.

Remedios caseros para los problemas de vejiga

El remedio casero más apreciado para los problemas de vejiga es el uso regular de hierbas con efectos diuréticos, antisépticos y antiinflamatorios. Entre ellas se incluyen:

Con estas hierbas pueden prepararse infusiones para beber o utilizarse en baños terapéuticos. También merece la pena utilizar preparados de hierbas ya preparados que favorecen la salud de las vías urinarias (como Cystenon) y reducen el problema de la incontinencia (como UrinoFix).

Otro remedio casero de eficacia probada para los problemas de las vías urinarias es comer arándanos rojos y beber zumos de arándanos rojos, así como comer perejil (tanto raíz de perejil como perejil) y pipas de calabaza.

Cistitis en el embarazo

La cistitis en el embarazo es un fenómeno que afecta a alrededor del 3-4% de todas las mujeres embarazadas. Se asocia a cambios hormonales y anatómicos en el cuerpo de la embarazada. Un tratamiento inadecuado o la falta de tratamiento pueden provocar complicaciones peligrosas, incluido el aborto espontáneo.

Por lo tanto, si experimenta síntomas de cistitis en una mujer embarazada, es importante que acuda inmediatamente al médico.

Fuentes:

  • https://www.healthline.com/health/bladder-infection-treatments
  • https://www.cdc.gov/antibiotic-use/uti.html
  • https://www.healthline.com/health/chronic-urinary-tract-infection
  • https://www.healthline.com/health/urinary-tract-infection-adults

Category: Salud

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