Disminución de la inmunidad o cómo fortalecer el cuerpo

El mejor defensor contra los patógenos, y en consecuencia contra las enfermedades, es el propio cuerpo equipado con mecanismos inmunológicos naturales. El sistema inmunológico es capaz de detectar y aniquilar incluso las células cancerosas. Sin embargo, hay una condición básica, es decir, la unmunidad debe ser saludable y efectiva. Mientras tanto, su buen funcionamiento puede verse perturbado por ciertos factores: enfermedades, dieta inadecuada, estrés, estilo de vida poco higiénico. Aprende cómo fortalecer el cuerpo y mejorar la inmunidad natural.

Causas de debilitamiento e inmunidad reducida

Aparte de los raros casos de inmunodeficiencia innata, el debilitamiento del sistema inmunológico está influenciado en gran medida por la dieta y el estilo de vida. Una inmunidad deficiente es a menudo el resultado de la negligencia: mala alimentación, falta de actividad física, higiene inadecuada. También sucede que la causa redica en el abuso de alcohol o el uso inapropiado de antibióticos.

Otro problema es la inmunodeficiencia temporal resultante de enfermedades o cambios estacionales. Tales condiciones temporales se experimentan muchas veces, a menudo manifestadas por infecciones no peligrosas del tracto respiratorio superior. Sin embargo, si ocurren con demasiada frecuencia, no deben subestimarse, ya que pueden indicar una enfermedad grave que provoca trastornos de los mecanismos naturales de defensa del cuerpo.

¿Cómo fortalecer un organismo debilitado y no tener miedo de las bacterias y los virus?

En primer lugar, seguir una dieta que apoye la inmunidad

Independientemente de si se trata de fortalecer el cuerpo después de una enfermedad o de mejorar la inmunidad débil como resultado de una negligencia, una dieta adecuada es un requisito esencial para la recuperación del equilibrio natural y, en consecuencia, para el buen funcionamiento del sistema inmunológico. La nutrición inadecuada, pero también la falta de peso, priva al cuerpo de muchos nutrientes valiosos y esenciales, incluyendo vitaminas y minerales, hierro insustituible y buenas grasas, fibra y antioxidantes.

¿Cómo prevenirlo? Aportar al organismo vitaminas naturales y micro y macroelementos, es decir, introducir en el menú el mayor número posible de verduras crudas, leche y productos lácteos, pescado marino, hígado, legumbres, frutos secos y semillas, productos a base de cereales integrales, cítricos y otras frutas, miel en lugar de azúcar.

El consumo de alimentos altamente procesados debe reducirse al mínimo. Estos alimentos, en general, contienen muchos carbohidratos, que ralentizan los mecanismos de defensa y las grasas animales, que afectan negativamente a los glóbulos blancos. Además, los productos acabados y semiacabados son extremadamente pobres en ingredientes bioactivos útiles como vitaminas, minerales y fibra.

Lee también: Métodos caseros para mejorar la inmunidad

En segundo lugar, el sueño y el descanso

Los estudios científicos han confirmado que el sueño tiene un efecto verdaderamente beneficioso en el sistema inmunológico del cuerpo, así como el descanso completo. El cuerpo de una persona descansada elimina mucho mejor varias bacterias o virus, mientras que la fatiga y la cantidad insuficiente de sueño tienen un efecto sobre su debilitamiento. Fortalecer un organismo debilitado no es solo su nutrición adecuada, sino también asegurar un ritmo constante de trabajo – descanso, vigilancia – sueño (alrededor de 7-8 horas al día).

Otro problema molesto de la vida moderna que está relacionado con el tema del descanso es el estrés.. Los médicos están de acuerdo – el estrés puede ser la causa principal de muchas enfermedades somáticas e indudablemente debilita nuestro sistema inmunológico. Por eso es tan importante prevenir su acumulación y utilizar técnicas de relajación probadas. Estos incluyen: masaje, baño caliente, así como citas y conversaciones con amigos, entretenimiento, finalmente la risa tan subestimada que es la mejor medicina, ya que desencadena emociones positivas, estimula la producción de endorfinas y células inmunes.

En tercer lugar, realizar la actividad física regularmente

Hacer ejercicio diariamente, especialmente al aire libre, no solo fortalecerá el cuerpo, sino que también contribuirá a mejorar su condición general y al mismo tiempo influirá positivamente en nuestra figura. No tiene que ser un ejercicio riguroso en el gimnasio o correr maratones, basta con hacer una caminata vigorosa varias veces a la semana, ciclismo, caminata nórdica, jogging o aeróbicos. Es importante que la actividad física sea sistemática, independientemente de la estación del año.

En cuarto lugar, el endurecimiento del cuerpo

Es obvio que un organismo endurecido puede soportar los cambios de temperatura más fácilmente y puede hacer frente mejor a la amenaza de los virus. La manera más fácil de endurecer el cuerpo es tomar una ducha caliente y fresca alternativamente. Sin embargo, el agua debe enfriarse gradualmente para que, al menos al principio, la diferencia de temperatura no sea demasiado grande y violenta. El cuerpo endurecido de esta manera activa el sistema inmunológico.

En quinto lugar, tomar sustancias naturales fortalecedoras, hierbas que mejoran la resistencia

Se sabe desde hace tiempo que el consumo regular de ajo protege contra las infecciones. Esta verdura tiene fuertes propiedades antimicrobianas y antivirales y, al igual que las cebollas, estuimula el sistema inmunológico del cuerpo. En términos de fortalecer el cuerpo (después de la enfermedad y profilácticamente), los siguientes son insustituibles: aceite de pescado, ginseng, jara, jengibre, jugo de remolacha cruda y cócteles de verduras y frutas frescas.

Lee también: Medicamentos para mejorar la resistencia

Rate this post

Category: DietaSalud

7 comments

  1. Realizar una actividad física regular, es decir, correr, me ayudó mucho a fortalecer mi inmunidad. Antes, tenía un resfriado ininterrumpido, cogí un resfriado casi todo el tiempo y tenía la rinitis alérgica todos los años durante el período de floración. Desde que he estado haciendo mis sesiones de caminata en el gimnasio, he notado que ya no tengo resfriado y que ya no tengo alergias. Se lo recomiendo a todo el mundo. Sin embargo, una precaución, antes de empezar a correr o practicar cualquier otra disciplina, es importante cuidar la reposición de minerales y vitaminas, porque el cuerpo las necesita más de estas sustancias. Muchas sustancias valiosas se pierden con el sudor durante el ejercicio.

  2. Tengo problemas con la tiroides y mi inmunidad es una ruina. El médico me dijo que debía cambiar mis hábitos alimenticios, y también me recomendó algunas preparaciones para fortalecerme. También pienso en hacer alguna actividad, y a menudo se destaca que ayuda bastante. Y en mi caso fue un fracaso total 🙁 El deporte nunca se me ha dado bien. ¿Conocéis algunas formas de actividad que sean buenas para un principiante? ¿ algunas que causen placer y que no sean demasiado agotadores para no desanimarme?

  3. ElisabetaCuevas, se trata de que pienses en ello tú misma y elijas una forma de actividad para ti. ¿Qué sentido tiene si voy a decirte que, por ejemplo, el boxeo aeróbico eslo más, si tu no lo consideras adecuado? Tienes que elegirlo por tu propia cuetna, pero lo que puedo aconsejarte es que elijas algo menos exigente al principio, ¿tal vez algún tipo de baile, piscina, caminata nórdica? ¿O tal vez vale la pena invertir en una bicicleta o en una máquina de ejercicio casera (caminadora, bici fija)?

  4. También recomiendo correr, para mí es un remedio para todas las dolencias. Empezad a correr y veráis que no sólo la silueta mejorará, sino también la salud. Gracias a correr me he librado de los problemas del tracto respiratorio y del dolor de espalda. No tengo resfriado ni alergia. Estoy llena de energía, fuerza, me levanto por la mañana con la mente abierta y la vitalidad plena 😀

  5. MiguelPP: Después de una larga enfermedad me fue difícil recuperar la fuerza y la inmunidad. El jugo de trigo me ayudó y sigue ayudándome hasta ahora. También tomo cócteles y hierbas.

  6. La jara es muy útil para fortalecer la inmunidad. La he estado bebiendo durante un par de meses y puedo ver la diferencia. Y por supuesto sigo una dieta saludable.

  7. LimónLima: Cítricos, jugo de granada, jugo de ortiga, arándanos secos, nueces y semillas, vegetales verdes – incluir más productos de este tipo en la dieta, y el cuerpo te agradecerá 😉

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Article by: admin